Las monumentales construcciones escondidas en la Amazonía recién descubiertas por científicos

Una imagen de Lidar revela una estructura cuadrada y otra redonda en el bosque
Pie de foto, Con esta tecnología se logran detectar estructuras construidas por el ser humano que se encuentran bajo el dosel de los árboles en la Amazonía.
    • Autor, André Biernath
    • Título del autor, BBC News Brasil
    • Informa desde, Londres
  • Fecha de publicación
  • Tiempo de lectura: 8 min

Unos investigadores encontraron cientos de monumentales construcciones en una región que abarca el sur del estado de Amazonas y partes de Acre, en la Amazonía de Brasil.

Las estructuras se construyeron hace miles de años en una región alejada de los grandes ríos y, según los científicos, pudieron haber albergado a millones de personas.

"Este pueblo practicaba la geometría monumental en la Amazonía al mismo tiempo que Pitágoras desarrollaba su teorema en Grecia", compara el paleontólogo Alceu Ranzi, presidente del Instituto de Geoglifos de la Amazonía (Brasil) y uno de los autores de un estudio reciente sobre el tema.

A continuación te explicamos lo que los nuevos hallazgos revelan sobre el pasado de la selva tropical más grande del mundo, así como los detalles sobre la llamada civilización Aquiry, responsable de crear los geoglifos, nombre que se le da a estas enormes estructuras excavadas en la tierra.

Desentrañar el pasado

Las revelaciones más recientes sobre los geoglifos y la civilización Aquiry fueron tema de un artículo científico publicado en julio en la famosa revista académica Nature.

Los investigadores, pertenecientes a distintas instituciones, utilizaron una tecnología llamada LiDAR, acrónimo en inglés de detección y medición de distancia por luz.

Básicamente, este equipo utiliza un láser para medir distancias y crear mapas complejos en tres dimensiones.

En regiones como la Amazonía, el LiDAR puede "ver" lo que hay debajo de los árboles y analizar grandes áreas sin necesidad de talar bosques ni visitar todos esos lugares, uno por uno.

"Esta fue la primera evaluación ambiciosa con LiDAR en la Amazonía", afirma el arqueólogo y antropólogo Martti Pärssinen, de la Universidad de Helsinki (Finlandia) y otro de los autores del artículo.

Geoglifo en medio de un pastizal o una zona de cultivo
Pie de foto, Antes, los geoglifos solo eran visibles en áreas que habían sido desforestadas.

Centenares de construcciones

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Con la ayuda de esta tecnología, los científicos exploraron un área de 4.400 km² entre los estados de Amazonas y Acre.

En ese tramo identificaron 432 estructuras, de las cuales 396 nunca habían sido registradas.

Los geoglifos asociados a la civilización Aquiry se construyeron entre los años 600 a.C. y 850 d.C.

A partir de estos datos y de imágenes satelitales, estiman que el área ocupada por la civilización alcanzaba unos 183.000 km², menos del 3% de la Gran Amazonía, un área un poco mayor que el territorio de Uruguay.

Los autores también calculan que, alrededor de los años 100 y 300 d.C., esta región albergaba hasta 3 millones de personas, cifras que, según los científicos, están relacionadas con la monumentalidad de los geoglifos.

"La mayoría [de los geoglifos] son zanjas y varían en tamaño", detalla Ranzi. "Hay zanjas de hasta 15 metros de ancho y 5 metros de profundidad", agrega.

Los autores de la investigación sugieren que la construcción de estructuras gigantescas como estas requería una gran comunidad de personas trabajando juntas.

Un investigador se encuentra dentro de una zanja de un geoglifo y saluda a la cámara
Pie de foto, Los geoglifos se construían a partir de zanjas excavadas en el suelo y, según los investigadores, algunas de ellas alcanzan los 5 metros de profundidad.

¿Cómo se construyeron los geoglifos?

"En esa región no hay piedra. Es posible que se utilizara madera y canastas para transportar [la tierra]", responde Ranzi.

"Era mucho trabajo manual, pero no estamos seguros, porque todo en la Amazonía es orgánico, desaparece", explica el investigador.

Esto significa que es imposible encontrar en esta región los "clásicos" indicios antiguos de ocupación humana, como cuerpos enterrados, restos de comida o rastros de campamentos y viviendas.

Debido a la humedad, todo ese material se descompone con el paso del tiempo, a diferencia de lo que ocurre en las regiones más secas del planeta.

Además de la gran cantidad de mano de obra y la necesidad de dividir las tareas, los expertos estiman que estas construcciones exigieron conocimientos de matemáticas y geometría.

"En la Amazonía ya existían las condiciones tecnológicas suficientes para que una civilización gigantesca como la Aquiry construyera geoglifos en la selva", afirma el arqueólogo y antropólogo Rhuan Carlos Lopes, de la Universidad Federal de Pará (Brasil), quien también es coautor del artículo.

Una imagen de LiDAR muestra una serie de geoglifos conectados por caminos
Pie de foto, Las imágenes de LiDAR revelan que muchos geoglifos estaban conectados por kilómetros de caminos.

¿Para qué servían los geoglifos?

Una de las primeras hipótesis de los investigadores era que los geoglifos fueran fortalezas o construcciones defensivas, para que la población se protegiera contra invasiones y ataques.

Sin embargo, hoy en día, los expertos consideran más probable que tuvieran funciones ceremoniales y políticas.

"Si realmente se confirma que son estructuras ceremoniales, este pueblo vivía en paz porque, para dedicar tanto esfuerzo, tanto trabajo, eso significa que no había enemigos de los que preocuparse", especula Ranzi.

Pärssinen destaca otro aspecto que indican las investigaciones en la región: un respeto absoluto por la naturaleza.

"Nunca convirtieron la selva tropical en una sabana", señala. "Esto significa que los claros y la tala de árboles eran lo suficientemente grandes como para la subsistencia, para cultivar maíz, calabaza, yuca, nada más", agrega el científico.

En el artículo, los investigadores sostienen que no había una ocupación permanente de estas estructuras: se utilizaban para recibir invitados y celebrar ceremonias de carácter político, cultural, deportivo o religioso.

"Los geoglifos se usaban para reuniones, para tomar decisiones políticas y para organizar ceremonias religiosas, así como para fiestas, bailes y música", detalla Pärssinen.

El trabajo de campo, a través de excavaciones, indica que estas estructuras se mantenían en muy buen estado.

"Se realizaba un mantenimiento de estos espacios. No se trataba solo de construirlos, sino de conservarlos a lo largo de los siglos y eso, obviamente, implica también la existencia de un conjunto de conocimientos", expone Lopes.

Otro punto importante es que los estudios muestran que las construcciones estaban conectadas por caminos.

"Hemos mapeado 350 km de caminos que conectan los geoglifos", dice Ranzi.

Según él, los geoglifos no eran estructuras aisladas en medio del bosque o del paisaje: "Esos caminos conducían a esos lugares y, esas vías, al acercarse a las estructuras, aumentaban de tamaño".

"Es como salir del interior hacia una calle pequeña, que se transforma en una carretera y luego se convierte en una autopista de dos, tres o cuatro carriles", compara el científico.

Investigadores realizan una excavación arqueológica de un geoglifo en la Amazonía
Pie de foto, Las excavaciones arqueológicas realizadas cerca de los geoglifos indican que estas estructuras tenían fines ceremoniales.

El fin de la civilización Aquiry

Durante las investigaciones los científicos notaron algo curioso: los geoglifos dejaron de construirse alrededor del año 850 d.C.

Aún no se sabe muy bien la razón de esto.

Ranzi establece un paralelismo con lo que ocurrió en ese mismo período con los mayas, que habitaban partes de México y Centroamérica.

"En esa misma época los mayas dejaron de construir y de utilizar esos palacios. Las pirámides de Yucatán volvieron a ser ocupadas por la selva", señala.

"Algo similar ocurrió en la Amazonía. Los años 800 fueron tal vez un período de alguna crisis ambiental global", sugiere.

Ranzi investiga los geoglifos de Acre desde hace más de 40 años. Vio las primeras estructuras de este tipo durante un vuelo, cuando regresaba a Río Branco después de un viaje.

En esa época, la mayoría de esas construcciones solo podían identificarse en áreas que habían sido desforestadas y transformadas en plantaciones o pastizales.

"Para mí, lo que me llamó la atención desde el principio fue la monumentalidad de estas estructuras. Son dibujos de 400, 500 metros de diámetro", recuerda.

Ahora, con la ayuda de nuevas tecnologías como el LiDAR, el trabajo de los arqueólogos sigue adelante, con la ventaja de saber mejor dónde realizar excavaciones en busca de más vestigios de la civilización Aquiry.

Geoglifo visto desde arriba, en una zona cercana a un bosque
Pie de foto, Los geoglifos se pueden ver desde las alturas, y ayudan a reescribir el pasado de la ocupación de la Amazonía.

Un nuevo pasado para la Amazonía

Las investigaciones sobre los geoglifos forman parte de un movimiento más amplio que, poco a poco, está desentrañando el pasado de la Amazonía y desmontando muchos mitos sobre este lugar.

El primero de ellos era que se trataba de un bosque virgen, sin rastros de ocupación humana.

En las últimas décadas, investigaciones en diferentes campos del conocimiento han demostrado que esta región estaba habitada por millones de personas mucho antes de la llegada de los europeos y que estos dejaron huellas profundas en la composición y la estructura de la selva tropical más grande del mundo.

"Lo que vemos en la Amazonía no es una gran selva natural, sino un gran jardín construido a lo largo de la historia", sostiene Lopes. "Y eso, desde mi punto de vista, es muy fascinante", agrega el investigador.

Las estimaciones sobre la ocupación ancestral de este territorio siguen aumentando: antes, los estudios calculaban que toda la Amazonía precolonial podría albergar entre 1 millón y 2,5 millones de personas como máximo.

Posteriormente, esa cifra aumentó a entre 5 y 10 millones de personas.

Ahora, con la sugerencia de que solo un área relativamente pequeña de esa selva albergaba hasta 3 millones de personas, es posible que esa cifra vuelva a aumentar.

Otra contribución del estudio de los geoglifos es comprender cómo se produjo la ocupación de la llamada "tierra firme".

Antes se creía que la ocupación de la Amazonía se dio principalmente a orillas de los grandes ríos, donde supuestamente habría mejores condiciones para obtener alimentos.

Pero los geoglifos se ubican precisamente en la región entre los ríos conocida como tierra firme: investigaciones recientes revelaron que estos lugares también albergaban grandes poblaciones, con capacidad para intervenir en la selva y cultivar yuca, frijoles, calabaza, maíz…

"Estas personas no solo ocuparon los grandes ríos, allí en las orillas, con abundancia de pescado y facilidad para desplazarse en canoas. También ocuparon todo el interior, al menos en el sur de Amazonas y en Acre", subraya Ranzi.

"Conocían la topografía, ocupaban lugares alejados de los ríos y se desplazaban a pie por esos caminos. Y eso cambia por completo la visión de cómo ocurrió la ocupación de la Amazonía".